Por mejor


ADOPTARON a José ya de grande y lo instalaron en una familia numerosa que, con el tiempo, se fue empobreciendo cuando el padre comenzó a endeudarse más de la cuenta. El hermano mayor, entonces, culpó a José de esta desgracia y se desquitaba por medio de burlas, puñetazos y la costumbre de amenazarlo con un arma de juguete.

Cierta noche, José, con la pistola falsa, se escondió en la plaza y esperó que pasara su hermano mayor: lo asaltó tan salvajemente, que no le quedó más que entregarle lo que traía. Con esas monedas, José compró dulces, puros dulces. Muchos. 

Imagen © Fuente 

Comentarios

  1. Brutal Julio. Dos pájaros de un tiro, ¿que no?
    Abrazos

    ResponderEliminar
  2. Mucho mejor, sin duda.

    Buen relato, Julio.

    Abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Echar la culpa al recién llegado es un clásico. Pero a veces es éste quien saca las castañas del fuego, aunque sea por un día ya base de golpes.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. A grandes males, grandes remedios.

    Bien por él.

    ResponderEliminar
  5. Siguiendo con los refranes "el que las hace, las paga" y el hermano mayor recibió su merecido.
    Muchos saludos, Julio.

    ResponderEliminar
  6. Un poco duro, pero hay que echarle la culpa a alguien. Un abrazo

    ResponderEliminar
  7. Y para disumular no pudo excluir del reparto de la comida a su hermano mayor.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  8. Definitivamente le está bien empleado. Me ha recordado un poco a Jamal, el hermano mayor de 'Slumdog millonaire'. ¿La has visto?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, ¿cómo olvidar ese baile típico de bollywood al final? Jaja

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  9. Justicia de la de verdad.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  10. Parece qué, sólo se entiende el lenguaje de la violencia.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  11. De una manera u otra esa comida iba a llegar a la casa.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  12. El que las da las toma.
    Salud

    ResponderEliminar
  13. A saber si le llegaba para alimentar a los demás hermanos, por lo de familia numerosa. El instinto de supervivencia siempre está por encima de cualquier atadura moral. Estupendo micro, Julio David. Aprovecho para desearte un estupendo verano lleno de musas para tus micros. Saludos!!

    ResponderEliminar
  14. Guau, sin miramientos... Como debe ser...

    ResponderEliminar
  15. Magnífico Julio, fácil es culpar a otros de nuestras miserias.
    Aquí por lo menos hubo justicia.
    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  16. Que manera de culpar siempre a los demás.

    Besos y saludos

    ResponderEliminar
  17. Porque será que la culpa no la quiere nadie, en este caso el mal se curó con la venganza.
    Besos Julio David.

    ResponderEliminar
  18. Una forma muy inteligente la de José de dar la vuelta a la tortilla.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  19. Pobre José, pobres hermanos...

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Constelaciones

Tragicómico

Me gusta

La oveja negra

Burka

La Tierra

Dulce o travesura

El rey del drama

Viernes

¡Ay, amor!