Entradas

El cerdo

Imagen
SE SECÓ las lágrimas. Salió del bañó. Le ordenó al acusado levantarse y lo esposó. Junto con otro policía condujeron al inculpado de la estación al vehículo. A los pocos pasos de salir, se detuvo, desenfundó su arma y la apoyó en la sien del infanticida. Y ante la prensa gritó: “¡Tranquilos, no lo voy a matar!, aunque merece pena de muerte. Ni le voy a pegar, por eso de los derechos humanos y blablabla. ¿Pero cierto que parece un cerdo? (Con su otra mano le levantó la punta de la nariz). ¡Díganme que sí, dennos esa satisfacción por último!”.

Sola

Imagen
EL CALOR de estos días, de este verano sofocante, empujó a las arañas a salir de sus cavernas. No sabía que estábamos tan llenos de fisuras. En las paredes, en el suelo, por ahí se cuelan para atormentarme.Asegurarte que son muchas es poco: ¡son miles! Nos invaden. Te suben por los brazos, se desenredan del pelo, caen por tu hombro. No sé cuánta plata he gastado ya envenenándolas. Pero vieras tú el placer que me da verlas retorcerse. Y las maldigo en el acto, grito, pataleo, las odio. Solo las tolero de noche, cuando se pasean por mi entrepierna.
Imagen © Fuente

1890

Imagen
NO HAY CASO. No me gusta esa especie de catalejo diabólico. Te captura el alma, ¿sabes? En serio, está más que confirmado. Te captura el alma y empiezas a morir deprisa. Más de lo normal. Por el bien de todos, espero que ese microscopio diabólico no prospere. ¿Te imaginas si en el futuro esto se masifica? ¡La humanidad va a desaparecer! Vamos a quedar atrapados en un papel y Dios, quién sabe cómo, tendrá que ingeniárselas para resucitarnos. Y quizás ni lo haga, por habernos entregado a estos avances científicos que solo traen desgracias.
Camina, hermana, no mires atrás. Vamos.
Imagen © Fuente

Fin de fiesta

Imagen
DE UN TIEMPO a esta parte (perdí la cuenta), a unos vecinos les ha dado por enfiestarse cada día. No respetan ni los domingos, con esto creo resumirlo todo. Eso, hasta que hubo, minutos atrás, una balacera. No sé si los mataron o se mataron entre ellos. Tendrá que resolverlo carabineros, la policía de investigaciones, los fiscales, los cotilleos.
Yo llamaría a una ambulancia, ¡pero estoy tan a gusto ahora! Siento que en el mundo no vuela ni una mosca. Tranquilo, ha pasado un buen rato, de seguro otro ya lo hizo. Y si no, no lo culpo.
Buenas noches.
Imagen © Fuente

El guapo

Imagen
ACTUALIZO mi perfil con las fotos de un primo. Tras su imagen me escondo. Pero ojo, que se esconde un buen tipo: conversador y receptivo, tierno, incluso misterioso; impredecible. Soy algo así como un osito de peluche pero con navaja. Cualidades como esas creí que habían conquistado a la niña con la que chateo.
Erré olímpicamente.
En nuestra cita me quedó claro. Ella esperaba al modelo de las instantáneas.
Ahora vamos rumbo a ver a mi primo. Ella, porque lo quiere conocer. Al parecer la tiene enamorada. Y yo, porque le quiero preguntar cuál fue su secreto. Cómo lo logró.
Imagen © Fuente

Las posturas

Imagen
EL MENDIGO va camino a ese restorán que tira lo que sobra del día a la calle. Esta vez, cuando llega, encuentra a un ambientalista discutiendo con el dueño del recinto, acusándolo de ser un desalmado. “Porque únicamente un desalmado puede desechar alimento mientras miles pasan hambre”.  Solo están estos tres y un perro que ladra rabioso.
“¡Usted no entiende!”, le grita el mendigo al ambientalista para después empujarlo, muriendo instantáneamente.  “Don Alberto, él no entiende. Usted no es un desalmado”, dice ahora el mendigo, esperando ser recompensado con el doble de desperdicios de comida entre tanta tanta tanta comida.
Imagen © Fuente

La maleza

Imagen
ASEGURA que si en Marte florecieran, por muy feos, atisbos de hierba, la humanidad, histérica, velaría por esa manifestación de vida a cualquier precio. En nuestro mundo, aunque abunde, la maleza es una excepción dentro del sistema solar. Y es por este respeto sagrado que la dejó crecer. 
Claro, eso asegura ella. Pero el motivo es otro, y es más chiflado porque concierne al corazón. Entre la maleza, alta, tupida, cree distinguir a su esposo revisitando el jardín que tanto amó. Se enteraran los hijos, ordenarían desmalezarlo todo y a ella internarla.

No. Este diciembre 31 no lo pasará sola.
Imagen © Fuente

Oymyakón

Imagen
TE LLEVARÉ a Oymyakón para darnos ahí nuestro último beso. Tienes que tenerme paciencia, amor, pues de Chile a Siberia la cifra es grande en kilómetros y en dinero (por eso estoy ahorrando desde ya, desde hace mucho). Fíjate, el tiempo en Oymyakón avanza tan lento a causa del frío que se vuelve indistinguible del reposo absoluto. Viviremos algo así como en una burbuja existencial. Y te besaré y será eterno. Un beso tan pausado que, cuando volvamos a nuestro país (luego de unas horas), sea este un recuerdo tan largo por olvidar que te tome más de una vida.
Imagen © Fuente

Constelaciones

Imagen
“HIJA, preocúpate de tu dormitorio. Mira esos juguetes. Y mira estos de acá: brazos, cinturones, zapatos. ¡Tu manía por desarmarlos! Levanta los peluches y ordénalos. ¿Qué hace la bicicleta aquí? Deja el caracol en su caja, que casi lo piso. La manzana si no te la vas a comer, me la llevo. ¡Qué increíble donde vengo a encontrar la tetera! Ya, cuando vuelva quiero todo todo todo en su lugar. ¿Entendiste?”.
Estela entendió pero no piensa obedecer. Tiene una amiga en el planeta Tierra a la que le encanta observar la disposición de este maravilloso caos repartido por el cielo.

Imagen © Fuente

Me gusta

Imagen
SÉ QUE SOY FEA y sin embargo cuando actualizo mi perfil recibo comentarios del tipo “qué linda”, “me encanta ese peinado”... ¡Me tienen lástima, por eso lo dicen! Por esta razón me di un martillazo en los dientes. Ahora sí me veo monstruosa y a estos hipócritas no les queda otra que aceptarlo. Pero calma, que cuando recupere mi dentadura sé que el cambio será para mejor y sus halagos, al fin, sinceros.  Mientras tanto envío fotos mías donde salgo sonriendo de manera siniestra al correo de todos mis conocidos, para que no les quepa duda mi antes y después.
Imagen © Fuente

Tragicómico

Imagen
ME INVITÓ a caminar a orilla de playa. “Ahora esto me hace sentir bien -me dijo cuando nos detuvimos a mirar el ocaso-: esto me llena de tranquilidad. Aprovecho igualmente para disculparme por todas las cosas que te robé”. Lleva un año sobrio, sin drogas sin alcohol sin fármacos. Incluso en sus crisis de abstinencia llegó a inhalar productos químicos domésticos, todo con tal de aliviar la carga de la existencia, tapar vacíos inconmensurables, engañarse. “Dame un atardecer y un café, y soy feliz”. “Pero cuidado -le advertí- que a la cafeína también uno puede volverse adicto”. Y se suicidó.

Imagen © Fuente

La oveja negra

Imagen
ME GUSTA caminar y mirar las estrellas. Nadie en mi casa sabe de esta afición. Y como siempre me preguntan a dónde voy cuando salgo, a cada uno entrego una respuesta distinta de lo que hago por las noches. Por ejemplo, tengo convencida a mi mamá de que soy paseador de polillas; a mi papá, de que voy de reemplazo de Batman; y al venenoso de mi vecino, que soy prostituto, así, sin más. Cualquier cosa es válida antes que avisar que saldré a mirar las estrellas. ¡¿Quién hace eso?! Me tildarían de "raro", como mínimo, y no quiero preocuparlos.

Imagen © Fuente

Burka

Imagen
¿CÓMO complacer a Dios, siendo él eterno? Quizás no podamos satisfacerlo nunca, pero redoblaremos nuestros esfuerzos para que premie, por último, el sacrificio. Yo, rey de Todonosmolestastán, apoyado por países como
Puedequehastarespirarseapecadostán & 
Nosotrosconfirmamosquerespirartambiénespecadostán,
decreto que el burka, usado por las mujeres para ocultar sus vergüenzas, se extienda a todo lo femenino. Por lo pronto, perras y gatas. Hagámoslo por el bien de Dios, que es propenso a la cólera. Por el hombre, que es propenso a la perversión. Y por la mujer, que es propensa a… No, la mujer no es propensa a nada. La mujer no tiene alma.

Dulce o travesura

Imagen
BIEN DE MADRUGADA, cuando el resto de los niños ya dormía, todavía se paseaba un muchachito, disfrazado de esqueleto, de puerta en puerta, en un afán insano por recolectar dulces o algo más entre los vecinos. Muchos de ellos, temerosos o indignados, no salían a atenderlo; otros, los menos, se interesaban por este actuar extraño y le recomendaban que se fuera a su casa para matar la angustia de quien estuviera esperando su regreso. Sin embargo este niño no descansaría en su deambular entre la niebla, esa noche fría, hasta que alguien, ante su pregunta “dulce o travesura”, respondiera “travesura”. 
Imagen © Fuente

La prisionera

Imagen
POR CUARTO año consecutivo, le volvimos a celebrar el cumpleaños 86. La torta ardía por las velas. Pensé en voltearla, dejarla caer, y ojalá empezar un incendio y acabar con esta locura. Por suerte mi papá, antes de entrar al dormitorio de mi abuelita, me dijo: “Ahora me siento preparado”. Cuando ingresamos, la pobre vieja estaba acuclillada en un rincón, vestida de negro, como siempre. Al vernos, se arrastró hasta nosotros y, temblando, sollozó a nuestros pies. Él la levantó y la abrazó. “Ya mamá, hoy la dejo ir”. Y mi abuelita se evaporó entre los brazos de mi papá.
Imagen © Fuente

El rey del drama

Imagen
CUANDO llueve, extiendo el paraguas, lo volteo y lo deposito en el patio, para que así se llene de agua. Y lo dejo inamovible, tal cual, hasta que termina el invierno. Ya en primavera, lo levanto y el agua contenida en su interior, en vez de caer de golpe, lo hace con calma, filtrada no sé cómo, como si lloviera. 
Generalmente solo llueve en invierno, como si la melancolía fuese patrimonio exclusivo de esa estación. Sin embargo las cosas malas se siguen sucediendo siempre, y en momentos así, aun habiendo sol, abro mi paraguas, me empapo y me siento completo.
Imagen © Fuente

El juez New Age

Imagen
LOS ABOGADOS prefieren no ahondar en detalles para no enredar y alargar todavía más el juicio. Por consiguiente, a estas alturas, ya no se presentan nuevas pistas. Hay evidencias de sobra tanto para condenar como exculpar al acusado. Finalmente el juez le dice al sospechoso:
-No tenemos cómo saber si usted es el homicida, sin embargo ¿deseó la muerte de la víctima? -La verdad, sí. -Entonces es culpable, porque cuando deseamos algo con todo el corazón ese propósito se materializa, puesto que el universo conspira a nuestro favor. Lo condeno a que de ahora en adelante piense puras cosas lindas.
La ley de la atracción

Cucarachas

Imagen
POR LAS SILENCIOSAS avenidas de las capitales del mundo, se pasean naves extraterrestres. Han pasado décadas desde la Tercera Guerra Mundial, cuyo holocausto nuclear despertó una actividad volcánica que techó el cielo del planeta Tierra de ceniza; impenetrable al paso del sol.
Una lluvia tenue acaricia el traje del piloto de una nave, la que se posó sobre lo que parecen ser los restos de la torre Eiffel. Se arrodilla y se queda mirando una cucaracha muerta. “¿Por qué llora?”, le pregunta el copiloto. “Porque los seres humanos fracasaron en todo, incluso hasta en predecir la sobrevivencia de estos bichitos”. 
Imagen © Fuente

Amor a primera vista

Imagen
SE BAJAN parte de los últimos pasajeros. El metro está por aproximarse a su paradero final. Es tarde. Es día de semana. Es agotador. Pero es primavera. Por los altavoces continúan reproduciéndose los nombres que anuncian las estaciones. Esto no desconcentra a los dos únicos ocupantes que, frente a frente, en sus asientos, se miran y no. Llevan varios minutos sonriéndose, imaginándose enamorados. Cuando el metro se detiene y abre, por última vez, las puertas, ninguno se levanta: él, en su cabeza, espera una respuesta a su invitación de vivir juntos. Ella no sabe si perdonarle sus escenas de celo.

Imagen © Fuente

Rutina en la rutina

Imagen
SUENA el despertador, pero Eduardo ya está en pie. Incluso ya desayunó. Algo poco, té y pan. Lo suficiente. Deambula. Se vuelve a mirar al espejo, a acomodarse el peinado, a fijarse que cada cosa esté en su lugar. Se despide de su pareja, saca una maceta al jardín, y se retira. Es solo otro lunes más; con ese metro que exuda humanidad; esa tensión por llegar pronto a destino.
A eso de las diez de la mañana se aparece por un parque, se sienta, afloja su corbata, saca el teléfono móvil y se pone a buscar trabajo en internet.
Imagen © Fuente

Branco

Imagen
LO INVITAMOS a pasear. Desesperado, loco como era, lo atropellaron al poco rato. Esa tarde decidimos enterrarlo bajo un árbol enorme junto a un río seco.

Semanas después recibí un whatsapp: “Perdón, amigo, por el espectáculo, pero es así como los perros planeamos nuestras partidas: simulando accidentes. Sí, somos muy convincentes. Intenta comprenderme: ahora adopté una familia que no me encierra en el patio y me hace cariño a menudo... Confío en ti. Sé que no contarás este súper-secreto a nadie. Como mucho, escribirás un microrrelato de dudoso gusto al respecto. Algo olvidable, tan típico tuyo, que no despertará sospechas”.

Imagen © Fuente

El mejor amigo

Imagen
ESA noche, Teresita no quiso orar con su mamá. “No molestemos a Dios con lo mismo -le dijo- porque por nuestra culpa él no puede ayudar a otros”. La mujer la miró extrañada, y la niña continuó: “Dios está tan ocupado salvando a mi abuelito, que dejó morir a esas personas que salen en las noticias”. La mamá no supo qué responder, y la hija asumió tener la razón.
Ahora, con una preocupación menos -pensó la pequeña- Dios podrá sanar a Baxter, lesionado en una pata. Lo prefiere antes que a su abuelo. Baxter no la abusa ni la amenaza.

Imagen © Fuente

¡Feliz cumpleaños!

Imagen
PRIMERO el Big Bang, y luego, con el tiempo, todas las cosas existentes, en todas sus expresiones posibles, se han valido de este mismo origen para llegar a ser. Eres el resultado de un proceso cósmico que ha transitado, hasta llegar hoy, por movimientos, contenidos y formas. La energía y la materia de tu cuerpo ya se encontraban en ese punto singular del universo, del tamaño de un latido, cuando este inició su expansión. Olvídate de tu edad. Durante 14 mil millones de años has nacido miles de veces. O quizás naciste una vez, hace 14 mil millones de años. 

Canción "Infinito" - Sergio Lagos
Imagen © Fuente

El círculo de la violencia

Imagen
EL HOMBRE arremete contra la mujer, la mujer contra los niños y los niños entre sí; cobardemente inclinándonos al que consideramos más débil para descargar nuestro temor, la frustración, el hastío. Si Magdalena hubiese tenido una mascota, ciertamente hubiera hecho con ella lo que hacía con su muñeca: ahorcarla, quemarla, maldecirla, cada vez que la madre la golpeaba.
Sin embargo, y estando incluso malherida, la muñeca también tenía con quién desquitarse. Y eligió bien: el padre de Magdalena, el primer victimario, una madrugada despertó entre gritos, salió corriendo y no volvió más. A su paso los perros le ladraron aterrorizados.

Imagen © Fuente

Carta desde el futuro: cambio climático (4)

Imagen
AHORA que los polos se derriten y el mar incrementa su nivel, cientos de monstruos han sido arrastrados desde el fondo de los océanos hasta las costas. Kraken, Leviatán, Ryujin, son los más inusuales y apetecidos. En cambio las sirenas abundan. Cada casa tiene una, como quien tiene de mascota a un perro. La mayoría son diminutas, y caben en una pecera. Pero el mar también ha expulsado cuestiones todavía más insólitas y horrorosas. La otra vez, sobre la espuma, flotaba un diario antiguo en cuyo encabezado un presidente decía no creer en el cambio climático. ¡¿Alguien lo puede imaginar?!

Imagen © Fuente

¡Ay, amor!

Imagen
ANTES era tan fácil como respirar: entrar en tu sexo, lamértelo, acariciarlo. Hoy, me da vergüenza hasta mirarte a los ojos. El solo pensar en saludarte me sonroja. Por eso no te dije nada cuando cruzaste inoportunamente. Esa discusión la teníamos siempre. Yo te decía: "Mira los semáforos". Te lo repetí tantas veces como tantas veces te dije “te quiero”. Y creo que las dos cosas las olvidaste. Ahí tienes: te atropellaron. Yo pude haber gritado tu nombre, salvarte, ¡ay, amor!, pero después ¿qué? Nos tendríamos que haber puesto a conversar, ponernos al día, y no estoy preparado para eso.

Imagen © Fuente

Por mejor

Imagen
ADOPTARON a José ya de grande y lo instalaron en una familia numerosa que, con el tiempo, se fue empobreciendo cuando el padre comenzó a endeudarse más de la cuenta. El hermano mayor, entonces, culpó a José de esta desgracia y se desquitaba por medio de burlas, puñetazos y la costumbre de amenazarlo con un arma de juguete.
Cierta noche, José, con la pistola falsa, se escondió en la plaza y esperó que pasara su hermano mayor: lo asaltó tan salvajemente, que no le quedó más que entregarle lo que traía. Con esas monedas, José compró dulces, puros dulces. Muchos. 

Imagen © Fuente 

Está escrito

Imagen
ASESINÉ a mi ex-jefe. Fue fácil. El tipo, ya viejo, vivía solo con su hija; una adolescente con leve retraso. Inventé un testamento, soborné abogados y me adueñé de la editorial; una empresa pequeña pero fructífera. Despedí y contraté a empleados nuevos y me dediqué solamente a cobrar cheques. 
Tarde supe que la mocosa, contra todo pronóstico, publicó con nosotros un libro de “ficción” donde detalla mi plan y me delata. Para peor, hemos vendido siete mil ejemplares. En su historia, yo termino en la bancarrota y con una bala en la cabeza, sin explicar si por suicidio o asesinato.

Imagen © Fuente

La otra "víctima"

Imagen
IBA a besar a mi amiga cuando, para mi mala pata, el vecino empezó a gritar y violentar a su mujer. Avergonzado, no me quedó más que echarla y esconderme. Es lo que nos toca en esta rutina espantosa: el agresor nos aterra a todos. Desconozco qué harán los otros, pero yo me refugio bajo las mantas de la cama como cuando niño.
Después de tantos golpes, finalmente, la vecina ayer se murió. Menos mal. Me ahorró de comprar un equipo estéreo, porque estaba por complementar el encerrarme junto con poner música. Hubiera sido injusto endeudarme por culpa de ella.

Imagen © Fuente

1917

Imagen
COMO todos los domingos, nuestra diversión es tirarle piedras al tren. Nos escondemos en una fábrica abandonada y apenas escuchamos el silbido, salimos para reventar sus ventanales. Miguel grita groserías cuando hace esto. Puede que así descargue su rabia, porque su papá en la casa vive tomando y golpeándolo. Es mi único amigo, y aunque me da miedo, no tengo a nadie más con quien pasar el rato. Ni siquiera con mi abuelo, menos ahora que está sin trabajo, porque duerme más que antes y llora mucho. 
Hoy amarramos un perro a las vías.
Estamos aburridos, ¿qué más podemos hacer?

Imagen © Fuente